domingo, marzo 10, 2013

Signo de interrogación




Brillabas por la vida, me encandilaste... me enceguecí.
Proyecté en vos mis miedos, nos dejé sin salida, te anclé a mis estructuras.
Y no sé si algo hubiese sido diferente hoy de haber sido diferente ayer.
Pero brillabas.
Hoy, que ya veo, veo que te vas apagando.
Me duele en la vida, en las palabras, verte convertirte en sombra.

Quisiera ser tu amiga, tu compañera, tu inconsciente,
quisiera hablarte y no de más, que mis palabras dolidas
te penetren los huesos, los silencios, las alertas,
y decirte que ahí no está lo que buscás.
Que no sé de nada excepto de perderse,
que te perdí, me perdí, todo lo dejé ir,
y hoy... te estás dejando.
Quisiera haber sido más sabia,
más honesta, más sencilla, más directa,
más segura, más calma, mucho más.

Pero si mis palabras tienen hoy algún sentido,
si hay un hilo, aunque se rompa, aunque no haya vuelta,
si todavía ves verdades en mis ojos,
si algo de mi ruido te hace ruido,
hay algo que quiero decirte:
la línea entre encontrarse y perderse
es muy fina, y no siempre se ve.

Que sólo sé de miedos, y el miedo
se esconde en uno mismo, en sus palabras,
en sus decisiones, en sus relaciones.
Que a veces lo más cómodo, lo más fácil, lo más lindo
hace mal, y no se ve hasta hasta haberse hecho herida.
Que siempre el peor miedo es con uno mismo,
y que siempre los otros absorben ese miedo.
A veces lo personifican, a veces ayudan a superarlo.
Y otras veces lo hacen carne.

Y antes de agarrarte la mano con la fuerza de una vida
o en cambio soltarte para siempre,
quiero ser la voz de tu inconciente
(preciso), y preguntarte
cuánto de vos toma esta decisión...
y cuánto de tu decisión te está tomando.

No supe darte más que mi distancia.
Y te hablo así, distante, para no serte un peso.
Quisiera tu respuesta, y no me corresponde.
No te pido nada. Sólo quiero que no te pierdas.
Que no escribas tu punto final.
Quiero dibujarte, por una vez, signo de interrogación.

martes, febrero 05, 2013

Reflexión de lunes a la noche



La persona que, en el amor, la juega de difícil, tiene, en realidad, un corazón fácil de ganar. Su dificultad es táctica, en pos de una estrategia, y sirve, a la vez, de filtro, de prueba práctica de una ilusión de persona.
Pero quien es difícil de verdad se muestra opuesto, y es que intenta, de forma constante, aprender a entregarse. Y fracasa, una, y otra, y otra vez. Pero nunca deja de intentar.

Sucede que el romanticismo cuesta caro, pues es vivir el amor con intensidad, y eso lleva a los extremos: rompe un corazón atrás de otro, o se rompe el propio corazón para evitarlo.

El difícil, en el fondo, siempre es un romántico. Espera, busca, a esa persona que no se rinda, para llegar así, juntos, a ese punto en el que los miedos se disipan. Encuentra así el amor, a la vez que supera, personalmente, sus propias limitaciones.

Si, además de difícil, es una persona ilusa, fantasiosa, las cosas se complican, pues al perderse a sí mismo se alejará del amor, o al perder ese amor se perderá a sí mismo también. Pero si, en cambio, es realista, aquellas limitaciones que supere quedarán para sí, aunque ese amor muera.

El amor honesto, entonces, consta de dos aspectos: la prueba personal, que reside en saber apoyarse en ese amor, pero para superarse a sí mismo, y la prueba del amor en sí, que reside entender, aceptar e impulsar la superación propia del otro.
Y es que el amor no es más que es eso: la capacidad de adaptarse, de construir de conjunto, las propias individualidades. Es seguirse eligiendo cada día como compañero de la vida. Es funcionar de a dos, en equipo, impulsando siempre al otro hacia adelante; crecer y hacer crecer. El amor honesto es amor puro, y simple: es hacerse bien.


miércoles, enero 30, 2013

Sei lá


Sei lá.
É nesse momento da minha própia intimidade, eu comigo, que reconheço a intimidade nossa. Eu e você. Sei lá.
Eu não fiz nada. Tu também não fiziste. E foi ae que começou a nada nossa.
É nesse momento que eu me olho no espelho, e não te vejo. Me vejo a mim. E penso em você.
Penso assim: simplesmente. Só pensando. Sem esperar nada, sem exigir nada, sem impedir nada. Sei lá.
E o engraçado é que eu teve que sair de mim pra me encontrar. E acabei te encontrando também.
Não quero te atrapalhar. Também não quero que tu me atrapalhes (atrapalhagem é como vertigem). Só quero ficar assim, sendo eu, com você (sendo você), pra a gente ser a gente.
Eu sou isto: poeta. Tudo o que eu tenho é o que eu sou, todo o que eu posso. E é em mim que você chegou.
Sei lá.

martes, agosto 14, 2012

La mirilla


Le veo un ojo por la mirilla de la computadora.
Tiene letras cansadas y un tono de teclado acelerado;
el tiempo le pesa en las manos;
los ritmos, en las palabras.
Leo su decir con atención, y es que dice,
explosivamente, sin rodeos, sin estrofas,
de corrido, con la tinta en la lapicera,
con el silencio en la garganta, con las voces
en el cuerpo, y su voz,
su voz, del otro lado de la red.
Lejos: literalmente al alcance de su mano.
Lejos, como aquello que sólo se ve
mundo de por medio,
pantalla de por medio,
teclado de por medio,
apenas revelando
un ojo
por la mirilla de una computadora.

Como de lejos

Y pasa como de lejos, como en abstracto, como tocando algún rincón perdido, alguna ilusión callada, algún concepto nuevo, desconocido, indefinido;
pasa como pasa el miedo, que pasa y se queda, o como pasa la vida, o la muerte, silenciosa, inesperada, definitiva.
Pasa como si no quisiera pasar, como si yo no quisiera que quisiera.
Pasa y yo lo veo, desde lejos, desde el rincón lo veo, lo miro, hago gestos, como conceptos, como si quisiera tocarlo, como si no quisiera, como esperando que pase, o que se quede, como queriendo quedarme, como con miedo, como callada, inesperadamente, indefinidamente, definitivamente.
Pasa de lejos, pasa pasando, y pasan mis ojos, y mis gestos, y mis verdades, descontroladas, desordenadas, como muros, como armas, como degollando caminos, como lesionando momentos, como de lejos, y sus mundos, y sus gestos, y sus palabras, sus conceptos, sus manos, sus miradas, su risa, el sonido de su risa, sus distancias, sus intentos de acercamiento, su pasar, como quedándose, inesperadamente, indefinidamente, definitivamente, como la muerte.

sábado, mayo 12, 2012

Der Schwer gefasste Entschluss




-Y es que sólo la persona más cínica o aquella con el más alto grado de convencimiento son capaces de soportar cualquier cosa sin desviarse de su camino. El límite entre uno y otro es demasiado sutil, a veces imperceptible. Quien no está parado de un lado ni del otro, es propenso a cometer errores de juicio, pues ni siquiera comprende la magnitud de lo que está en juego, tanto para el cínico como para el convencido: la vida misma.-


Escribir con lápiz y borrarlo. Y volver a escribir. Y borrar de nuevo. Y borrar, como si no se hubiera ya escrito una historia. Como si se pudiera hacer y deshacer al antojo del autor, y no hubiera personajes creados y descreados, escritos y borrados, una y otra vez, para crear otros personajes que tampoco durarán, que ni siquiera llegarán a formarse del todo, porque algún cínico nuevo autor se crea con la capacidad o el derecho de borrar lo que existe y escribir una historia nueva.


Obvia que las hojas son las mismas, y las manchas borroneadas de la historia anterior siguen allí, por mucho que intente sacarlas, o taparlas. Ya no hay grafito sobre el papel, y los viejos personajes son, quizás, un boceto de persona que no fue. Una historia que nunca fue escrita, que no tiene principio ni fin, y que los dejó boyando a la intemperie, suelo y cielo de papel, aferrados al vacío de una hoja blanca (blanca, pero no en blanco; blanca, con el peso de todo lo que no está escrito).


Y entonces? Qué haría? Miraba el papel y sabía que tenía una decisión que tomar: jugarse a rescatar historias y personajes borroneados, o escribir una historia nueva. Cuál de las dos opciones lo acercaba al polo positivo y cuál al negativo? Cuál lo volvía un cínico capaz de destruir lo que existiese en su camino, y cuál un convencido capaz de construir algo que no existía, o que nunca había terminado de existir, aún?


<Der Schwer gefasste Entschluss>; una decisión de peso.-

sábado, abril 28, 2012

Puedo más



Que puedo más.
Puedo más tiempo, puedo más fuerza, puedo más ganas. Puedo silencios, esperas, obstáculos, vacíos. Puedo comprender, y comprendo. Puedo aceptar, y acepto. Puedo seguir. Y sigo.
Puedo más intentos, más palabras, o menos... puedo más sutilezas, más corazas de plástico e interiores de hierro. Más cuerpos envases, más no cuerpos, más miradas al unísono, más canciones, más días, más momentos, más oportunidades perdidas.
Puedo todavía más dudas, y más incertudumbres, y más angustias. Puedo más distancia, y más cercanía también. Y más mentiras, y más no verdades, y más todo, y más nada, y más todos, y más nadie.
Puedo más alegrías banales y felicidades reales. Puedo más en abstracto, en concreto, día a día y de acá en más. Ser apoyo sin apoyo, consuelo sin presencia, penas igualadas y pensamientos compartidos. Puedo ser puerta y ventana, y también pared de ladrillos, y puedo tener luz o no tenerla, y ver o no ver, y dejarte verme.
Puedo más críticas, más incomprensiones, más juegos que no divierten, más desmotivaciones, más polos opuestos, más caídas, más nervios.
Puedo más peso; puedo tu peso. Puedo tu miedo, tu pérdida, tu dolor, tu espacio, tu tiempo. Puedo tu falta de perspectiva, tu perspectiva completa, tu criterio, tus parámetros. Puedo más allá, puedo más no sé.
Cada punto que se borra, cada camino que desvía, cada momento que se pasa, es un más que puedo quedarme. Te sigo en tus devíos, y si no puedo orientarte, puedo perderme con vos. Te miro desde lejos y si no puedo encontrarte, puedo encontrarme en vos. Dibujo palabras, dibujo contextos, dibujo realidades y, si no son mías, puedo hacerlas mías. Puedo quedarme para siempre, callando, comprendiendo, aceptando, esperando. Porque, si no es hoy, es mañana, y si no es mañana es pasado, y si no es pasado, es futuro, y el futuro se construye, y todo lo que no pude, puedo.
Puedo más de lo que ves, puedo más de lo que esperás, más de lo que creés y creás. En vos, por vos. Desde vos, mi poesía está en tus manos. Y desde tus manos, lo puedo todo.