viernes, marzo 23, 2012

No diría



Si fuese por mí, no diría;
callar es siempre más fácil,
más cómodo. Que, al final,
es tu vida, y no la mía,
y sos vos quien tiene que aprender de ella.


Sin embargo, algo en mí es más fuerte... quizás tus ojos,
o la muerte (que siempre es un comienzo renovado,
un seguir disimulado).
Y es que no sirve aferrarse a lo que ya no fue. Cuánto hubiese cambiado
si hubiese sido distinto lo que hoy es el pasado? Cuánto más
hubieras dicho? O esperado? Cuánto más? Cuánto tiempo,
hasta que un día miraras hacia atrás,
con la mirada fría, y el seguir ya sin compás, y comprendieras
que no es tuya esa vida que llevás?
Mas si, en cambio, incorporamos lo que el tiempo va dejando,
nuestra vida va enseñando a seguir con nuestra vida;
aprender de los errores es preciso, y productivo,
para no caer, en el presente, en un error repetido... que,
al final, la vida es corta: lo que no fue, poco importa;
lo que existe hoy es mío, y aplicar lo comprendido...
ese es el desafío.


(El amor no tiene forma propia; toma las formas de los amantes.
Si se fue, no te arrepientas;
si te vuelve, no te mientas;
y si llega un amor nuevo, no te aferres al de antes:
construir es la manera de seguir hacia adelante.)

Otoño



Me puede, me puede...
sus marrones, y esa forma
de pasar desapercibidos;
sus naranjas, y ese
instinto de fuerza, de permanencia,
como una constante...
sus amarillos brillantes,
el principio,
un espejo del sol...
Y sus rojos...!
fogosos, encendidos, brillantes,
pasionales rojos, callados rojos...

Y su forma de pasar,
tan por al lado, tan por encima,
tan,
con todo su perfil bajo,
tan intensamente,
renovando la vida,
dejando morir, silencioso,
para volver a nacer.

Sí... el otoño me puede.

lunes, marzo 19, 2012

Dormir



Y es que dormir con alguien es el acto más íntimo, más intenso, que el amor conoce.

Dormir con alguien es entregarle el propio cuerpo inconsciente a otra incosciencia;
es respirar el mismo aire,
y sentir las respiraciones irse adaptando entre sí,
y acoplarse hasta el unísono;
es el roce de la piel en contacto sutil y desinteresado,
la desconexión de la cabeza en un acto total de confianza.
Es mostrarse en el estado más vulnerable,
exponerse, sin reparos, sin escudos, sin control sobre uno mismo;
es compartir, disfrutar, los cuerpos más allá de lo sexual,
y los sentidos más allá de la realidad.
Dormir con alguien es terminar un día con una persona,
completar el silencioso balance del día
en otro balance, en otro silencio,
y recargar energía del cuerpo del otro,
de su olor, de su calor,
de su simple presencia,
para comenzar un nuevo día.
Dormir con alguien es compartir la cotidianeidad que no se ve, que no se sabe, la inevitable transición de noche a día, que es la continuidad. Es, en otras palabras, continuar, juntos.

domingo, marzo 18, 2012

Toda rutina tiene su poesia


La idea es la rutina del papel,
el final es la rutina del inicio,
la rutina de la duda es el supuesto,
la rutina del espejo es el opuesto,
el corazón es la rutina del latido,
el sonido es la rutina del oído,
la rutina de la mano es el toque,
la rutina de la garganta es el rock,
el parque es la rutina del paseo,
la rutina de la boca es el deseo,
el silbido es la rutina del viento,
la rutina de la piel es el estremecimiento.
Toda rutina tiene su poesía.

(Créase o no, es de una publicidad de Natura)

sábado, marzo 17, 2012

La insoportable levedad del ser


Y le dio pena que en una situación como aquella, en la que un hombre de verdad sería capaz de tomar inmediatamente una decisión, él dudase, privando así de su significado al momento mas hermoso que había vivido jamás (estaba arrodillado junto a su cama y pensaba que no podría sobrevivir a su muerte). Se enfadó consigo mismo, pero luego se le ocurrió que en realidad era bastante natural que no supiera qué quería: El hombre nunca puede saber qué debe querer, porque vive solo una vida y no tiene modo de compararla con sus vidas precedentes ni de enmendarla en sus vidas posteriores. No existe posibilidad alguna de comprobar cual de las decisiones es la mejor, porque no existe comparación alguna. El hombre lo vive todo a la primera y sin preparación. Como si un actor representase su obra sin ningún tipo de ensayo.


Milán Kundera  

viernes, marzo 16, 2012

Una pregunta






-Qué es para vos el amor, entonces?- le preguntó.


-Es que alguien te complete- dijo -... pensando lo mismo o lo opuesto. Es tener una conexión tal que se podrían terminar las frases del otro, o no decir en absoluto; es pensar de a dos; ser feliz con la felicidad del otro; ayudarse a crecer, y así también crecer  uno. 


-El amor es pensarse en dos partes- terminó ella.